Negocios
Casi nadie empieza un negocio constituyendo una empresa. Empieza vendiendo. Y durante meses —a veces años— ese negocio vive dentro de la vida personal de alguien: cobra en su cuenta de siempre, paga con su tarjeta de siempre y su contabilidad es una intuición.
Clatri está hecho para ese negocio también, no solo para el que ya tiene cámara de comercio. Pero para hacerlo bien hay que responder una pregunta antes que ninguna otra.
La pregunta que decide todo: ¿ID fiscal propio?
Es la pregunta del onboarding, y no es burocracia: es la única que importa.
Tu negocio tiene un ID fiscal distinto al tuyo. Es una persona jurídica: una empresa de verdad, con sus propias cuentas bancarias, sus propias obligaciones y sus propios libros. En Clatri eso es una entidad de negocio separada, con su Balance general propio. Se crea en Ajustes → Entidades. Deliberadamente, ningún agente puede crear una entidad: esa decisión es tuya y solo tuya.
Tu negocio usa tu mismo ID fiscal. Eres un emprendimiento, un freelancer, una persona natural con actividad comercial. Legalmente, tus cuentas bancarias son las mismas. Duplicarlas en Clatri sería mentir. Entonces el negocio no es una entidad aparte: es un negocio dentro de tu entidad personal. Puedes tener varios.
No es un tecnicismo. Es la diferencia entre un sistema que refleja tu realidad legal y uno que te obliga a inventarte una.
Negocio, proyecto o entidad
| Si es… | Usa |
|---|---|
| Una actividad puntual que termina (un viaje, un evento, un cliente) | Proyecto |
| Un negocio o línea en marcha dentro de la entidad actual, sin cuentas propias | Negocio |
| Una empresa formal nueva, con su propio ID fiscal, cuentas y libros | Entidad de tipo negocio |
Líneas de negocio
Una entidad de negocio también puede tener negocios adentro. Es el mismo mecanismo, leído distinto: líneas de negocio, segmentos bajo un mismo ID fiscal. Una empresa que tiene restaurante y servicio de catering no son dos empresas: es una, con dos líneas que conviene medir por separado.
La regla que las gobierna es una sola, y es la que mantiene todo honesto:
Un negocio es una dimensión analítica, no un juego de libros aparte.
Es decir: no tiene cuentas bancarias propias ni saldos propios. Las cuentas pertenecen a la entidad. El resultado de un negocio —sus ventas menos sus gastos— se deriva de los movimientos que le etiquetas. Si borras el negocio, sus transacciones no se borran ni se reclasifican: conservan su etiqueta histórica.
Y como una cuenta bancaria es de la entidad, para separar la plata no partes la cuenta: partes los movimientos.
Repartir lo que se comparte
El arriendo que usan tus dos negocios. El software que sirve a los dos. El sueldo de alguien que trabaja para ambos.
En la pantalla de Contabilidad de la transacción, la sección Líneas de negocio reparte: "Divide esta transacción entre tus líneas de negocio. El total de la entidad nunca cambia."
Esa última frase es la garantía. Repartes por porcentaje y el consolidado no se mueve ni un peso — solo dice cuánto carga cada segmento. Después, cuando abras el Estado de resultados de uno de ellos, las líneas compartidas te van a mostrar de dónde salen: "{porcentaje}% de {monto} de toda la entidad". Nunca vas a confundir la parte con el todo.
Y si algo quedó sin repartir, el informe te avisa: "{monto} no está asignado a ninguna línea de negocio."
Ojo con una tentación: el hecho de que un ingreso entre por la cuenta del banco que usas para el negocio no significa que sea de ese negocio. Clatri no lo asume. La asignación es explícita, siempre.
El espacio de trabajo
Cada negocio tiene su propia pantalla, con tres números arriba —Ventas, Neto y Por cobrar— y cuatro puertas:
- Productos y servicios — tu catálogo
- Transacciones — los movimientos de este negocio
- Cotizaciones — tus ofertas y facturas
- Informes — los tres estados financieros, filtrados a este negocio
El catálogo
Lo que vendes: productos o servicios.
Cada artículo lleva su precio y, si quieres saber si estás ganando plata, su costo: un costo por unidad, o un porcentaje del precio. Con eso Clatri te muestra el margen sin que tengas que calcularlo.
El inventario es opcional, y esto importa. Un servicio nunca lleva inventario. Un producto puede llevarlo o no: si vendes camisas y quieres saber cuántas quedan, lo activas; si vendes algo que no se agota, no. Un artículo sin inventario se vende y se factura igual.
Cuando sí lo activas, la venta hace sola dos cosas: descuenta las unidades y registra el costo de ventas contra el inventario. Por eso no debes registrar además un ajuste de inventario por esa venta — sería descontar dos veces. Los ajustes existen solo para correcciones físicas: se dañó, se perdió, contaste mal.
La categoría de producto del catálogo es una estantería comercial. Ordena tu lista. No decide nada contable: eso lo hace el Plan de cuentas.
Vender
El registro de una venta es un asistente de cuatro pasos —Cliente → Artículos → Pago → Revisión— y la decisión que de verdad importa está en el tercero:
- Pagado ahora — venta de contado. Clatri te pide en qué cuenta entró la plata.
- Cobrar después — venta a crédito. El ingreso ya cuenta en tu Estado de resultados, y queda como una cuenta por cobrar en Por cobrar y pagar hasta que te paguen.
El cliente es opcional: una venta de mostrador no necesita nombre.
Si dudas de si te pagaron, la respuesta correcta es Cobrar después. Clatri nunca inventa una cuenta bancaria para cuadrar una venta.
Puedes emitir factura o registrar la venta sin documento.
Cotizaciones y facturas
Una cotización es una oferta. No mueve nada: ni ingreso, ni caja, ni libros. Es una promesa, y las promesas no son contabilidad.
Cuando el cliente acepta, la conviertes en factura y ahí sí nace el ingreso, con los dos documentos enlazados para que puedas rastrear el camino completo.
Los documentos tienen estados —borrador, emitida, enviada, aceptada, rechazada, anulada—, generan PDF y se comparten, imprimen o copian como texto.
Anular tiene un límite, y es a propósito. Solo se anula una cotización o una factura que no ha recibido ningún cobro. Una factura ya pagada no se anula: se corrige con una nota de crédito o una devolución. Borrar el ingreso y la plata real para "cancelarla" sería falsificar el pasado, y Clatri no lo permite.
Descubrirlo
Si tienes una entidad personal sin negocios, Clatri te lo ofrece con una tarjeta: "¿Tienes un negocio? Vende, factura y controla inventario aquí mismo. Sin registro fiscal."
Porque de eso se trata: no necesitas constituir una empresa para llevar tus cuentas como si fueras una.
Por chat
"crea un negocio llamado Panadería", "registra una venta de 12 panes a 3.000 cada uno, me pagaron en efectivo", "hazle una cotización a Marta por 40 horas de consultoría", "el arriendo de este mes va 70% a la panadería y 30% al catering", "¿cómo le fue a la panadería en mayo?"