Devengo y caja
Vendiste hoy y te pagan en treinta días. ¿Ese dinero es tuyo hoy o dentro de un mes?
Las dos respuestas son correctas, y esa es exactamente la razón por la que existe la contabilidad de devengo. Ganaste hoy —el trabajo está hecho, la factura emitida, el derecho a cobrar es real— pero tu caja no se movió. Si registras la venta hoy, tu flujo de caja miente. Si esperas treinta días, tu resultado del mes miente. Cualquier sistema que te obligue a elegir una sola fecha te va a mentir la mitad del tiempo.
Clatri no te hace elegir. Cada movimiento tiene dos fechas.
Las dos fechas
En el formulario de cualquier gasto o ingreso vas a ver dos campos, y cada uno te dice sin rodeos a qué informe alimenta:
- Cuándo se ganó el ingreso / cuándo se incurrió el gasto → "Se usa en Resultados". Es la fecha económica: cuándo ocurrió la cosa.
- Cuándo se recibió el dinero / cuándo se pagó → "Se usa en Flujo de caja". Es la fecha del dinero: cuándo se movió la plata.
Casi siempre coinciden. Compraste un café y lo pagaste: una sola fecha, dos veces. Pero cuando no coinciden, Clatri lo registra como lo que es, y de una sola transacción salen dos informes honestos.
En la pantalla de Contabilidad de cada transacción las ves con sus nombres: Devengado el y Pagado el (o Cobrado el).
Lo que ya cuenta pero no se ha movido
Al registrar un gasto o un ingreso hay un interruptor: No pagado aún / No recibido aún. La ayuda lo dice en cinco palabras: "Cuenta ahora; el dinero se mueve después."
Eso convierte la transacción en una cuenta por cobrar o una cuenta por pagar. Y ocurre algo importante: el monto ya afecta tu Estado de resultados, pero no toca el saldo de ninguna cuenta bancaria, porque no hay plata que mover. Un pendiente jamás infla un saldo. Es la diferencia entre haber ganado dinero y tenerlo.
Todo eso se junta en una pantalla: Por cobrar y pagar, cuyo subtítulo es la definición completa del concepto — "Ya cuenta; el dinero aún no se ha movido".
Por cobrar y pagar
Dos secciones, Por cobrar y Por pagar, y dentro de cada una tus pendientes ordenados por antigüedad: 0 a 30 días, 31 a 60 días, más de 60 días. Esa antigüedad no es decorativa. Un cliente que lleva sesenta días sin pagarte no es el mismo problema que uno que lleva cinco, y verlo separado es lo que te dice a quién llamar hoy.
Aquí caen tres cosas: las transacciones a crédito que registraste, tus obligaciones y el saldo de tus tarjetas de crédito.
Cuando por fin te pagan, marcas Marcar como cobrado (o Marcar como pagado) y Clatri te dice exactamente qué va a hacer: "Contará como dinero movido hoy y el saldo de la cuenta se actualizará."
Los tres hechos que nunca hay que confundir
Debajo de todo esto hay una distinción que vale la pena tener clara, porque es la que evita los errores caros:
| Hecho | Qué es | Qué toca |
|---|---|---|
| Devengo | Algo se ganó o se consumió | Tu Estado de resultados |
| Cobro o pago | Una cuenta por cobrar o pagar se extingue | Tu Balance general |
| Movimiento bancario | Entró o salió plata del banco | Tu Flujo de caja |
Un evento puede tocar los tres a la vez, o solo uno. Vender de contado los toca todos. Emitir una factura a crédito toca solo el primero. Cobrar esa factura toca el segundo y el tercero, pero no el primero — porque ya lo tocaste cuando vendiste. Volver a contarlo sería contar la venta dos veces.
De ahí sale la regla que gobierna todo lo demás.
Conciliar nunca crea un segundo hecho
Si el dinero ya está en tu banco, el hecho de caja ya existe.
Llegó por tu conexión bancaria, por un extracto que subiste o porque lo registraste a mano. Da igual: ya está. Conectarlo con la factura que paga no crea otro ingreso. Crear uno duplicaría el dinero, y tus informes empezarían a mostrar una prosperidad que no existe.
Por eso existe Conciliar pago: "Conecta un movimiento de cuenta existente con una o más cuentas por cobrar o pagar. Esto no creará otra transacción."
El flujo tiene dos modos:
- Usar existente — la plata ya se movió. Eliges el movimiento bancario y lo repartes. Un solo depósito puede saldar varias facturas (un depósito de 250 cubre 150 de una y 100 de otra), y una factura puede recibir varios abonos parciales.
- Nuevo pago — todavía no existe ningún movimiento. Clatri registra la plata y baja el saldo en una sola operación.
Al terminar, el mensaje es explícito: "Pago conciliado sin duplicar la transacción."
Cuando lo que se movió no es lo que se saldó
Te debían 1.000 y te llegaron 970. La diferencia no se puede ignorar ni inventar: hay que decir qué fue. Clatri te obliga a clasificarla como una de cuatro cosas:
- Comisión — lo que se quedó la pasarela o el banco
- Retención — un impuesto retenido en la fuente
- Descuento — se lo perdonaste
- Castigo — lo diste por perdido
Cada una va a un lugar distinto de tus libros, y ninguna de las cuatro es "que sobren 30". Este es el tipo de detalle que separa una app de gastos de un sistema contable.
Toda conciliación queda en un historial de pagos y se puede revertir: "El movimiento bancario se mantiene, pero el saldo por cobrar o pagar se vuelve a abrir." Nunca se borra la plata; se deshace el vínculo.
Ver el mundo con un lente o con el otro
En el dashboard de Money, la tarjeta de balance tiene dos modos que cambian el lente de todo lo que ves:
- Ganado y gastado — el lente del devengo. Lo que ocurrió en el periodo, se haya pagado o no.
- Entradas y salidas — el lente de la caja. Lo que se movió, sin importar cuándo ocurrió.
Son la misma verdad mirada desde dos ángulos. Un mes puede ser excelente en resultados y angustiante en caja: vendiste mucho a crédito. Eso no es una contradicción del sistema, es información que necesitas, y es la razón por la que muchos negocios rentables se quiebran.
Los informes respetan esa misma lógica y no te dejan mezclarlos: el Estado de resultados es devengo por definición, el Flujo de caja es caja por definición. No hay un interruptor para cambiarlos, a propósito. Son preguntas distintas y cada una ya tiene su respuesta.
Un gasto que no toca ninguna cuenta
Al registrar un movimiento puedes elegir Sin fuente: "Cuenta en tus informes sin tocar ninguna cuenta."
Sirve para lo que ocurrió económicamente pero no salió de ningún bolsillo tuyo: algo que pagó un tercero por ti, un consumo que ya habías prepagado, un ajuste. El resultado cambia; la caja no. Es la misma idea de siempre —dos hechos distintos— llevada hasta el final.